Los racimos de uva son prensados en prensa vertical, de ellos se obtiene un jugo de gran calidad y tipicidad como resultado del contacto con las pieles durante el prensado. Luego se fermenta en barricas de roble francés a 18° / 20° grados, huevos de concreto y fudres buscando un vino equilibrado en cuanto a untuosidad y acidez. Esto se logra con battonages (movimientos de lías) diarios que también, aportan elegancia y complejidad. A porcentaje del vino se le realiza fermentación maloláctica en barricas.